• Protección de Vías Respiratorias en la Aplicación de Plaguicidas

    Estos tóxicos pueden ingresar al organismo a través de la inhalación.

    Los roedores, insectos, malezas, hongos y bacterias pueden causar importantes pérdidas en cosechas, bosques y ganado. Los plaguicidas son químicos que se emplean para prevenir o controlar especies causantes de plagas de origen animal o vegetal que puedan ser perjudiciales para el hombre, los cultivos y el medio ambiente, pero algunos son de alta toxicidad para el organismo humano.

    Es por esto que es muy importante que quienes trabajan en la manipulación y aplicación de plaguicidas estén debidamente protegidos. Una de las formas más comunes del ingreso de estos químicos al organismo es a través de las vías respiratorias, ya que en el manejo de la sustancia éstos pueden contaminar la atmósfera que respira el trabajador, ingresando al organismo a través de la inhalación.

    Es indispensable tener en consideración las características físico-químicas de los plaguicidas al seleccionar la protección respiratoria adecuada para los trabajadores. La eficacia del equipo depende en gran medida del ajuste del equipo al rostro de la persona, además de su correcto funcionamiento y conservación. El uso de barba y bigotes, las malformaciones en la cara e incluso las cicatrices profundas pueden afectar directamente la hermeticidad.

    El respirador además debe cumplir con las normas de calidad internacionales, como la certificación NIOSH, del Instituto Nacional para Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos.

    Los respiradores se clasifican en:

    • Respiradores purificadores de aire:
    • Con filtros para retener material particulado en forma de polvo, neblina y/o humo.
    • Con cartuchos químicos para retener contaminantes en forma gaseosa, sean gases o vapores.
    • Respiradores suministradores de aire: que aíslan del ambiente y proporcionan aire limpio desde una fuente no contaminada.

     

    Si el plaguicida es de formulación sólida o líquida, entonces se debe utilizar un respirador purificador de aire, mientras que si es de formulación gaseosa es necesario seleccionar un respirador suministrador de aire.

    Hay que considerar que los filtros químicos y los combinados son de duración limitada, por lo que cuando son utilizados para proteger de plaguicidas deben ser cambiados cada dos jornadas de trabajo, o de inmediato si se percibe olor o sabor extraño. Asimismo, es necesario recordar que estos filtros no proveen oxígeno adicional, por lo que no deben ser usados en lugares cerrados o con mala ventilación. En ese tipo de ambientes se deben usar equipos de respiración con suministro de aire.